Fraude “recovery room”: cómo funciona y por qué es especialmente peligroso, según la abogada Ana M. Valero
El fraude conocido como “recovery room” se dirige a personas que ya han sido víctimas de una estafa previa. Los ciberdelincuentes contactan con a la víctima prometiendo recuperar el dinero perdido.
En declaraciones a Newtral, la abogada Ana M. Valero, experta en delitos informáticos, explica que estos estafadores solicitan pagos por adelantado bajo pretextos como “gastos de gestión” o “trámites legales”. Una vez reciben el dinero, desaparecen o simulan estar realizando gestiones para pedir nuevas provisiones de fondos.
Valero advierte de que estos casos son especialmente sensibles porque se aprovechan de la vulnerabilidad emocional de personas que ya han sufrido un perjuicio económico. Los delincuentes llegan incluso a falsificar documentos o resoluciones judiciales para reforzar la apariencia de legitimidad.
Para identificar a las víctimas, estas organizaciones fraudulentas utilizan datos obtenidos mediante intercambios con otros estafadores y las llamadas sucker lists, listas de personas previamente engañadas.
La abogada recomienda verificar siempre la identidad del profesional, desconfiar de cualquier promesa de recuperación inmediata del dinero y recordar que la vía legítima para reclamar fondos defraudados es el procedimiento penal, salvo supuestos de responsabilidad bancaria.